Al margen de las dudas sobre Ragnar, sus hijos sí dejaron un rastro histórico más firme. Hacia el año 858, Björn y Hastein encabezaron una de las mayores expediciones vikingas conocidas hacia el sur de Europa, con una flota que las crónicas sitúan entre 60 y 65 drakkars. El itinerario, reconstruido a partir de fuentes árabes y cristianas, fue accidentado.
Primero atacaron la costa gallega, donde intentaron sin éxito tomar Santiago de Compostela; el rey asturiano Ordoño I los repelió con fuerza, reduciendo su flota de un centenar de naves a poco más de sesenta.
Después saquearon e incendiaron la mezquita de Algeciras.
Cruzaron el Estrecho de Gibraltar y atacaron el norte de África, incluida la región de Nekor, en el actual Marruecos.
De vuelta en la península, remontaron la costa mediterránea, saquearon las Islas Baleares y, finalmente, llegaron a las costas de Alicante.
Tras su paso por tierras valencianas y murcianas, continuaron hacia Provenza, Toscana —donde llegaron a tomar Pisa— y Sicilia, antes de intentar sin éxito la conquista de Roma.
El episodio alicantino se sitúa en el otoño de 858. La flota vikinga alcanzó por navegación de cabotaje la desembocadura del río Segura, a la altura de la actual Guardamar del Segura, y aprovechó el escaso calado de sus barcos de quilla plana para remontar el cauce hasta Orihuela.
En aquella época, Orihuela era conocida por su nombre árabe, Uryula o Uriwala, y formaba parte de la Cora de Tudmir, una provincia del Al-Ándalus omeya bajo el gobierno de Muhammad I, que se extendía por el sur de Alicante hasta Denia y zonas limítrofes de Murcia y Albacete. La ciudad, protegida por las defensas del cerro de San Miguel, no estaba preparada para una ofensiva de ese tipo: los vikingos tomaron el castillo con relativa facilidad y establecieron allí un campamento para pasar el invierno, antes de retomar su periplo mediterráneo en primavera con un botín de plata, esclavos y provisiones.
Los especialistas señalan que este ataque resulta algo atípico dentro del patrón habitual de las incursiones vikingas en la península, ya que el Segura probablemente no era navegable en un tramo tan largo; es más probable que la flota acampara cerca de la desembocadura y desde allí lanzara incursiones terrestres hacia el interior.
Se reforzaron las fortificaciones de la antigua Almodóvar (la actual Guardamar), pensando en futuros ataques de los llamados por los cronistas árabes mayus (paganos) o lordomani (hombres del norte). Las crónicas cristianas de la época recogen la plegaria "a furore Normannorum libera nos Domine" ("de la furia de los hombres del norte, líbranos, Señor"), reflejo del temor que sembraron estas incursiones. Con el tiempo, la capital administrativa de la región se trasladaría a Murcia, en parte como respuesta a la vulnerabilidad demostrada por Orihuela.
El ataque a Orihuela no fue un hecho aislado, sino parte de la que los historiadores denominan la primera gran oleada vikinga por el Mediterráneo (858-861), que afectó a buena parte de la costa valenciana y murciana. Más de siglo y medio después, hacia 1031, otros guerreros escandinavos —inspirados, según algunas crónicas, en las hazañas de aquella expedición— regresarían a la zona para fundar pequeños reinos de vida efímera en Valencia, Almería, Denia y las Baleares.
Primero atacaron la costa gallega, donde intentaron sin éxito tomar Santiago de Compostela; el rey asturiano Ordoño I los repelió con fuerza, reduciendo su flota de un centenar de naves a poco más de sesenta.
Después saquearon e incendiaron la mezquita de Algeciras.
Cruzaron el Estrecho de Gibraltar y atacaron el norte de África, incluida la región de Nekor, en el actual Marruecos.
De vuelta en la península, remontaron la costa mediterránea, saquearon las Islas Baleares y, finalmente, llegaron a las costas de Alicante.
Tras su paso por tierras valencianas y murcianas, continuaron hacia Provenza, Toscana —donde llegaron a tomar Pisa— y Sicilia, antes de intentar sin éxito la conquista de Roma.
El episodio alicantino se sitúa en el otoño de 858. La flota vikinga alcanzó por navegación de cabotaje la desembocadura del río Segura, a la altura de la actual Guardamar del Segura, y aprovechó el escaso calado de sus barcos de quilla plana para remontar el cauce hasta Orihuela.
En aquella época, Orihuela era conocida por su nombre árabe, Uryula o Uriwala, y formaba parte de la Cora de Tudmir, una provincia del Al-Ándalus omeya bajo el gobierno de Muhammad I, que se extendía por el sur de Alicante hasta Denia y zonas limítrofes de Murcia y Albacete. La ciudad, protegida por las defensas del cerro de San Miguel, no estaba preparada para una ofensiva de ese tipo: los vikingos tomaron el castillo con relativa facilidad y establecieron allí un campamento para pasar el invierno, antes de retomar su periplo mediterráneo en primavera con un botín de plata, esclavos y provisiones.
Los especialistas señalan que este ataque resulta algo atípico dentro del patrón habitual de las incursiones vikingas en la península, ya que el Segura probablemente no era navegable en un tramo tan largo; es más probable que la flota acampara cerca de la desembocadura y desde allí lanzara incursiones terrestres hacia el interior.
Se reforzaron las fortificaciones de la antigua Almodóvar (la actual Guardamar), pensando en futuros ataques de los llamados por los cronistas árabes mayus (paganos) o lordomani (hombres del norte). Las crónicas cristianas de la época recogen la plegaria "a furore Normannorum libera nos Domine" ("de la furia de los hombres del norte, líbranos, Señor"), reflejo del temor que sembraron estas incursiones. Con el tiempo, la capital administrativa de la región se trasladaría a Murcia, en parte como respuesta a la vulnerabilidad demostrada por Orihuela.
El ataque a Orihuela no fue un hecho aislado, sino parte de la que los historiadores denominan la primera gran oleada vikinga por el Mediterráneo (858-861), que afectó a buena parte de la costa valenciana y murciana. Más de siglo y medio después, hacia 1031, otros guerreros escandinavos —inspirados, según algunas crónicas, en las hazañas de aquella expedición— regresarían a la zona para fundar pequeños reinos de vida efímera en Valencia, Almería, Denia y las Baleares.
CREDITOS
- REDACCIÓN: Claude AI Copyright ©
- FOTOGRAFÍA DE PORTADA: Grabado - IA - GEMINI ®
- PUBLICADO EN: Alicante Historica Copyright ©
- TITULO DE LA PUBLICACIÓN:
Cuando Ragnar Lodbrok "reinó" en Alicante: el mito vikingo y la historia real de Orihuela. ® - FECHA DE LA PUBLICACIÓN: 16 diciembre, 2015
- Usar, copiar o compartir las fotografías, Ilustraciones etc. están sujetas al tipo de licencia establecido por el autor. Contacte con el dueño de las mismas, ®
- ALGUNAS FOTOGRAFIAS/ILUSTRACIONES PUEDEN ESTAR TRATADAS CON IA, ®



No hay comentarios:
Publicar un comentario