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jueves, 21 de agosto de 2025

La historia interminable

    Fue el 2 de julio de 1926 cuando la Compañía Nacional de Industrias del Turismo, con domicilio social en la barcelonesa Plaza de Cataluña número 9, ofrece al Ayuntamiento de Alicante un proyecto para construir un hotel en la Playa de San Juan.
Este proyecto catalán es el primero para atraer turismo a esta zona de la ciudad del que existe prueba documental en el Archivo Municipal, según refleja la investigación del profesor Tomás Mazón, autor de «La urbanización de la playa de San Juan: un espacio turístico residencial" (Instituto de Estudios Juan Gil Albert-1987), obra básica para conocer y comprender lo que ha sucedido en este privilegiado lugar del término municipal pese al apoyo del alcalde Suárez Llanos, la falta de financiación estatal y del Banco de Vizcaya, a quien se buscó como impulsor económico del proyecto, frustró este primer intento.

Es curioso que fuera una iniciativa de empresarios catalanes y en esa fecha, pues muchos años más tarde vendrían también los catalanes a contribuir el Benidorm turístico de los años sesenta. Pero la idea sobre la Playa de San Juan seguía viva.

El 19 de agosto de 1932 es el alcalde Lorenzo Carbonell quien propone al Consistorio extender la ciudad hacia la playa como un proyecto de porvenir.
Entonces se habla de un hotel municipal, de amplias zonas de bosque y jardines, de un campo de golf y de varios campos de tenis y, finalmente, de la construcción de viviendas en torno a los anteriores equipamientos estrictamente turísticos.

Esta visión de desarrollo turístico claramente futurista y de vanguardia -el turismo deportivo, de golf y tenis, es muy reciente en la historia turística española- tuvo el inmediato apoyo de un miembro del Gobierno de la República, el socialista bilbaíno Indalecio Prieto, titular de la cartera de Obras Públicas.
Don Indalecio conocía las bondades del clima de Alicante desde 1918, en que acompañó a un amigo enfermo en su convalecencia por Aguas de Busot y la ciudad capital de la provincia.

LA VISION DE PRIETO

De esa época data la amistad de Prieto con el doctor Tapia, en cuya casa del Cabo de las Huertas recalaría varias veces para descansar o veranear. El 22 de enero de 1933, siendo ya ministro, se reuniría en ese chalet del Cabo, casi solitario entonces, con el alcalde y un centenar de personalidades de la ciudad (empresarios, comerciantes, políticos y profesionales liberales, entre ellos varios médicos que luego tuvieron su chalet en la zona) para comprometerse ante todos ellos en el desarrollo turístico de la ciudad de Alicante.

La investigación antes citada del profesor Mazón reproduce toda la intervención de Prieto, que es muy ilustrativa para entender un sentimiento, el del abandono de las potencialidades de esta tierra, que todavía pervive. Prieto -de nuevo la previsión del futuro, propia de un hombre de Estado- ya habla en esa reunión de que hay que preparar espacios turísticos y residenciales para extranjeros que "buscan climas templados y suaves y un coste de la vida inferior al de sus respectivos países de origen», así como de la cercanía con Madrid, como principal mercado turístico para Alicante.

E incide en la importancia de las infraestructuras al anunciar dos obras: la construcción de la carretera entre la ciudad y la playa -sólo existía el trenet, un proyecto provincial de 1870- y la mejora de la carretera por Albacete hasta Madrid para realizar el viaje en coche «con holgura, en seis horas».

Cinco días después de esta reunión. Prieto lleva al Consejo de ministros someter a las Cortes Constituyentes un proyecto de Ley para ejecutar la carretera desde Alicante a la Playa de San Juan como obra de interés nacional. El 28 de enero de 1933, un día después de la reunión del Consejo de ministros, Prieto presenta el proyecto ante los diputados diciendo: "La Playa de San Juan, que se extiende desde el Cabo de las Huertas hasta Campello, puede ser, si se cuida ordenadamente su explotación, la base más firme del engrandecimiento de Alicante-.

La compara con las mejores estaciones de invierno de Europa, habla de la tradición turística de los madrileños en Alicante y dice que la Playa de San Juan es «apropiadísima para la traza de una insuperable ciudad-satélite por los dilatados terrenos baldíos que bordean su arenal». En previsión de ese futuro desarrollo por el que aboga apasionadamente defiende la construcción de una carretera «de anchuras superiores a las corrientes» para «para soportar el tráfico intenso que sobrevendría».

El 9 de marzo se aprueba en las Cortes el proyecto, y el 25 de junio, al día siguiente de la «crema de les fogueres», Manuel Azaña, presidente del Gobierno, dispara el primer barreno para construir la carretera. El 29 de agosto de ese mismo año la «Gaceta de Madrid» publicará la «ley Prieto», que declara de utilidad pública la urbanización de la Playa de San Juan.


JoseMariaPerea

CREDITOS

REDACTOR:  José María Perea

PORTADA: www.alicante.es | Copyright ©

TITULO: LA HISTORIA INTERMINABLE | Copyright ©

SECCIÓN: Paseos por la Memoria  Copyright ©

PUBLICADO EN: Diario Información de Alicante | Copyright ©


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